Departamento de Historia Universal realizó conversatorio interdisciplinario en torno al conflicto Rusia/Ucrania

 

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Recientemente el Departamento de Historia Universal del Instituto de Historia UC, encabezado por la profesora Ximena Illanes, realizó el conversatorio  “Una crisis europea y su proyección mundial: Rusia/Ucrania”, que contó con la participación de los  profesores de nuestra Facultad: Rosario Rodríguez y Diego Reppening (Instituto de Historia),  Umut Aydin (Instituto de Ciencia Política) y Johannes Rehner (Instituto de Geografía).

Inició la actividad la profesora Rosario Rodríguez, quien expuso sobre la figura de Putin y su política exterior en los últimos años. “Yo creo que Putin es un realista pragmático que se ha quedado en el poder bastante tiempo y es dueño del reloj. Las primeras cosas que salen en las noticias es que va a cumplir más años en el poder que el propio Stalin”, indicó la profesora.

La académica relató las intervenciones que ha tenido Rusia en algunos países, destacando la importancia de Libia luego de la muerte del dictador Gadafi: “La inserción de Rusia en Libia tras la muerte de Gadafi es importante por el petróleo dulce que es mucho más barato de refinar que el crudo normal, por lo tanto, ganan más dinero y es más rápido la comercialización. Esto hace que el modelo de negocio de Rusia sea muy exitoso, en Siria y Libia y en otras partes que se ha inmiscuido desde el punto de vista militar”.

También analizó la relación del Kremlin con los países de África: “Tenemos que estar pendiente a la conexión de Rusia con África. Es impresionante cómo el 2019 Rusia realiza la cumbre Ruso-Africana, donde de los 54 países africanos que existen, 45 presidentes fueron a Sochi y se reunieron con Putin”.

“El modelo de política y negocios que Rusia está implementando en África, donde la mayoría son estados autoritarios, autocráticos, donde existe un zar africano, es el siguiente: 30 de ellos ya han firmado acuerdos económicos/militares con Rusia. Putin les da armas y soldados, mientras tanto esos países se comprometen a dar apoyo a Rusia en la ONU y le dan contratos lucrativos en relación a minerales y licencias de explotación (…) El modelo de negocios/política internacional rusa es que es un socio ideal: no te voy a molestar desde un punto de vista democrático, te voy a dar armas y un asesor de seguridad que entrene a tu propio ejército  y tu dame licencia para explotar minerales”, añadió la profesora.

Luego fue la intervención del profesor Diego Reppening. El académico habló desde una perspectiva más amplia sobre el conflicto: “Una mirada que nos permita entender desde una lógica de varias potencias que hemos estado viendo, que durante el siglo XX surgen en contexto de la Guerra Fría”.

Analizó el impacto que generó la disolución de la Unión Soviética: “Ese vacío imperial que se genera en los 90 por la caída de la Unión Soviética abre apetito dentro de la dinámica de relaciones de distintos bloques estratégicos, bloques neoimperiales (…) Una parte de las cosas que suceden dentro de este territorio post soviético, es que comienza un proceso de creación de identidades nacionales”.

“Va a ver una serie de regímenes que van a comenzar a re-entender su rol dentro de estos países para comenzar a generar identidades nacionales y no va a ser fáciles de restaurar, porque al interior de la Unión Soviética había un montón de diásporas, de poblaciones desplazadas que no necesariamente hacia fácil la construcción de un espacio nacionalizado. Este vacío y dificultades van a ser utilizadas a favor de distintas potencias, y en ese sentido la OTAN y EE. UU. son los más evidentes que comienzan a ocupar ese vacío imperial”, señaló.

El profesor Reppening también se refirió a las reacciones que este interés de potencias extranjeras produjo en el sentimiento nacionalista de Rusia: “Todo este proceso de expansión de otras potencias imperiales que comienzan a darse desde los 90 en adelante, está destinado a eventualmente a generar tensiones con una Rusia que comienza a surgir desde el 2007, que busca reocupar los espacios que había utilizado históricamente”.

“El conflicto con Ucrania, debe entenderse a mi parecer, desde este concepto útil de la delimitación de espacios imperiales que habían comenzado a sufrir cierta modificación desde la caída de la Unión Soviética, pero que eventualmente iban a generar tensiones una vez que Rusia saliera de esa suerte de vacío geopolítico en la que quedó sumergida en la década de los 90”, agregó.

En tanto, la profesora Umut Aydin entregó un análisis más específico sobre el conflicto, lo que está pasando y las reacciones de los países europeos y EE.UU. “Argumento que Putin leyó mal la situación en Europa porque pensó que los países europeos iban a estar divididos, lentos en reaccionar, no iban a tener una respuesta unificada y la reacción sorprendió no solo a Putin, sino a muchos analistas, y quizás a los europeos también, porque han sido unificados, rápidos y fuertes”.

Además, comentó las sanciones que la comunidad internacional le ha impuesto a Putin: “En términos de las sanciones, han sido coordinadas entre EE. UU. y Europa, sanciones económicas que no han logrado disuadir a Putin de dejar de intervenir, pero han sido profundas”.

“En términos de traspaso de armas a Ucrania, los países europeos han sido bastante rápidos en reaccionar (…) Con respecto a refugiados las respuestas han sido coordinadas, hasta el momento han acogido 3,5 millones de refugiados”, precisó.

Finalmente fue el turno del profesor Johannes Rehner, quien enfocó su ponencia en las consecuencias de la guerra en el sistema internacional, pero particularmente en el caso de China: “Me enfocaré en este país por dos principales razones: en le nuevo orden mundial China ha salido como la principal potencia que desafía a EE.UU. en cuanto a las relaciones diplomáticas y las relaciones económicas. Sin embargo, Rusia lo que busca es un conflicto abierto estratégico/militar, entonces es interesante ver hasta qué punto China podría meterse a una situación similar”.

“El segundo argumento de porqué enfocarse en China es porque justamente a poco del inicio de este conflicto había otro encuentro entre Putin y Xi Jinping destacando la amistad que tienen y la profunda colaboración que hay, sin embargo, si uno ve el comportamiento de China, está en una posición que no se casa con nada: se abstuvo en conversaciones de Naciones Unidas, en el Consejo de Seguridad y en la Asamblea General. Pero, tiene mucha cercanía con ciertas ideas y elementos del lenguaje del discurso de Rusia”, agregó.

El académico también interpretó la posición de China en este conflicto: “Si uno mira por ejemplo cómo se discute el tema de conflicto en los medios de comunicación chinos, esta prohibido usar la palabra ‘invasión’ (…) La posición de China de no estar a favor ni en contra de Rusia, no es una clásica posición de neutralidad, uno lo puedo interpretar como rechazo de una lógica binaria: estás conmigo o está contra mí”.

“La declaración de Putin y Xi Jinping, que hay una colaboración sin límites, creo que no significa por el lado chino que es incondicional. Esos ‘sin límites’ significa en colaboración en cualquier ámbito, pero en la diplomacia China se decide normalmente sobre los ámbitos uno por uno”, agregó.

Después de la intervención de cada uno de los profesores de la Facultad, se abrió un espacio de preguntas, donde estudiantes y profesores plantearon puntos de vistas según lo expuesto en el conversatorio.

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