Laura Fahrenkrog, graduada del Doctorado en Historia, recibe premio “Clarence H. Haring” por su libro “Los indios cantores del Paraguay”

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Nuestra graduada del programa del Doctorado en Historia, Laura Fahrenkrog Cianelli, recibió el premio “Clarence H. Haring” por su libro “Los indios cantores del Paraguay: Prácticas musicales y dinámicas de movilidad en Asunción colonial (siglos XVI-XVIII)”, fruto de su investigación doctoral.

El libro está basado en su  tesis doctoral "Prácticas musicales en Asunción del Paraguay durante la colonia: ciudad, movilidad espacial e indígenas músicos en Hispanoamérica (siglos XVI-XVIII)”, que fue dirigida por el profesor Jaime Valenzuela, y que ya recibió el Premio Miguel Cruchaga Tocornal 2018, concedido por la Academia Chilena de la Historia.

El premio Haring se entrega cada cinco años, y se otorga al autor o autora de Latinoamérica que haya publicado el libro más destacado sobre la historia de América Latina durante los cinco años anteriores al año del premio.

Laura indicó que eligió este tema debido a que nació y vivió en Paraguay hasta los 7 años: “Siempre sentí la necesidad de volver, de buscar algo que no tenía muy claro qué era hasta que, terminando mi licenciatura en 2006, hice un viaje ‘nostálgico’ hacia allá. Me gustaba mucho el trabajo con documentación colonial y entré al Archivo Nacional de Asunción a curiosear”.

“Esa visita me hizo caer en cuenta que desde mi área -los estudios sobre prácticas musicales en Hispanoamérica colonial- no se había trabajado prácticamente nada de la música en la ciudad en las centurias coloniales. La investigación, que duró cerca de 12 años, fue lenta y me permitió volver en muchas ocasiones a seguir buscando ese "algo", y que concluyó en la formalización del trabajo en una tesis en el marco del Doctorado en Historia de la Universidad”, agregó.

 

Resumen de tesis doctoral:

La tesis trata sobre los procesos involucrados en la consolidación de las prácticas musicales de origen hispano en la ciudad de Asunción del Paraguay durante el período colonial, centrando su atención en la movilidad espacial y los indígenas músicos. Las particularidades de esta ciudad escasamente "urbana", que abarcan desde su emplazamiento y estructura física hasta su entramado social, fueron fundamentales a la hora de delinear una cultura musical determinada y conformar su paisaje sonoro. En consecuencia, sus prácticas musicales adquirieron desde temprano características bien diferentes a las de otras ciudades de Hispanoamérica, y el modelo institucional-musical hispano sufrió constantes negociaciones y adaptaciones en un intento de mantener una escena musical a la usanza.